Page 26 - El Rostro Enfermo
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Clase III / Class III



              Reseña artística

              Artistic review

              Este retrato de Felipe IV de cuerpo entero y vestido de
              negro, evidentemente cortesano, fue uno de los prime-
              ros que hizo Diego Velázquez (1599-1660) del rey, al
              poco tiempo de establecerse en Madrid. Se trata de una
              obra elegante y sobria, con una paleta cromática redu-
              cida. El Toisón de Oro que cuelga de una cinta negra
              subraya su austeridad. El bufete de trabajo sobre el que
              apoya la mano izquierda, junto con el papel que sujeta
              la mano derecha, aluden a la actividad de gobernante,
              siendo referencia directa de su trabajo diario.
              El cuadro sufrió cambios sustanciales, los llamados pen-
              timenti o arrepentimientos. Las radiografías efectuadas
              en 1960 revelan otro retrato anterior que debe ser el de
              Felipe IV que, según Pacheco, Velázquez terminó el 30
              de agosto de 1623. Entonces el modelo fue represen-
              tado con un rostro algo flácido, mentón redondeado y
              un cuello demasiado corto. La imagen que vemos, por
              el contrario, no muestra esta flacidez, el mentón es más
              puntiagudo que redondo, el cuello, lejos de ser corto,
              es largo y esbelto, y las patillas se han alargado. En el
              Museo de Bellas Artes de Boston y en el Metropolitan de
              Nueva York existen sendas copias de esta obra.

              This obviously courtier, full length portrait of Philip IV
              dressed in black, was one of the first portraits Velázquez
              (1599-1660) made of the king soon after settling in
              Madrid. It is an elegant and sober work, with a reduced
              color palette. The Golden Fleece hanging from a black
              ribbon underlines its austerity. The working bureau on
              which he is resting his left hand, along with the paper
              he is holding on his right hand, tells us about the activity
              of governing, being a direct reference to his daily work.
              The portrait underwent substantial changes, called
              pentimenti  or  repentances.  Radiographies  made
              in  1960  reveal  an  earlier portrait  which  must  be
              the portrait of Philip IV that, according to Pacheco,
              Velázquez ended on August 30, 1623. Then the model
              featured a somewhat flabby face, round chin and a too
              short neck. The portrait we see, however, does not show
              this flabbiness, the chin is more pointy than round, his
              neck, far from being short, is long and slender, and his
              sideburns have grown longer. There are copies of this
              work at the Museum of Fine Arts in Boston and the New
              York Metropolitan.

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