Page 84 - El Rostro Enfermo
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Patología ocular / Ocular pathology



              Reseña patológica - Pathological review

              Observamos en este retrato una ptosis (caída) del párpado, o bien un edema del párpado
              superior por infiltración de manera difusa, que hace desaparecer el surco palpebral su-
              perior. No creemos que se trate de una ptosis congénita ni aponeurótica, ni miógena, ni
              neurógena, ni traumática, visto que no se acompaña de cicatriz, ni la ceja está levantada.
              Igualmente, no tiene signos de inflamación y puede descartarse un proceso inflamatorio o
              infeccioso agudo (celulitis). Tampoco se trataría de una dacrioadenitis aguda, la cual, por
              vecindad del párpado superior, provoca que aparezca hinchado y edematoso en el ángulo
              supero-externo. Más bien, nos inclinamos por afirmar que se trataría de una ptosis mecánica
              por exceso de peso en el párpado superior debido a un tumor en la glándula lagrimal, como
              el linfoma tipo B, que es el más frecuente asociado a la mucosa tipo MALT (más en mujeres),
              aunque también podría tratarse de un tumor mixoide de partes blandas.
              La otra opción diagnóstica barajada es la neurofibromatosis tipo I, donde los neurofibromas
              afectan entre el 1 y el 22 por ciento de la región de cabeza y cuello. Los neurofibromas
              plexiformes pueden afectar al párpado superior, manifestándose por una ptosis del párpado
              en forma de S. Asimismo, también aparece una ptosis de la ceja. Pero da la sensación de
              que hay una masa que empuja o presiona la ceja desde la parte inferior, lo que daría pie
              a barajar otras causas relacionadas con una patología del seno frontal, como el neumose-
              no dilatante (rara alteración congénita del seno), aunque también deberían contemplarse
              los tumores del seno, como los osteomas. El aspecto y la falta de infiltración de la piel no
              parecen tener relación con un tumor maligno del seno. Meulemans (2014), en un artículo
              dedicado a esta obra, opina que dada la morfología de la ptosis y una posible cicatriz a
              nivel del radix, el otro diagnóstico posible sería el mucocele del seno frontal (tumoraciones
              benignas del seno frontal descritas por primera vez en 1896, siete años más tarde de la
              realización de esta pintura).

              A ptosis (drooping) or else an eyelid edema of the upper eyelid can be seen in this work,
              caused by diffuse infiltration, which obliterates the upper palpebral fissure. Therefore, we do
              not believe that it is neither a congenital, nor fascial or myogenic or neurogenic, or traumatic
              ptosis, since it is not accompanied by a scar, neither is the eyebrow raised. Likewise, it also
              has no signs of inflammation and an acute inflammatory or infectious process (cellulitis) can
              be discarded. Nor would it be an acute Dacryoadenitis that, by closeness to the upper eyelid,
              makes it look swollen and edematous at the upper outer angle. We are rather more likely to
              say that it looks like a mechanical ptosis due to excess weight in the upper eyelid caused by
              a tumor in the lacrimal gland like type B lymphoma, the most common type associated with
              MALT mucosa (more often in women). On the other hand, myxoid tumor of the soft tissues.
              The other diagnose could be a type I Neurofibromatosis where Neurofibromas affect from
              1 to 22 percent to the head and neck area. Plexiform neurofibromas can affect the upper
              eyelid being evident by an upper eyelid S-shaped ptosis. There is also brow ptosis. But the
              feeling is that there is a mass pushing or pressing the eyebrow from the bottom being other
              causes possible in relation to the frontal sinus pathology, such as Pneumosinus dilatans (rare
              congenital abnormality of the sinus). Sinus tumors like osteomas, must also be taken into
              account. The appearance and lack of infiltration of the skin do not appear to be related to a
              malignant sinus tumor. Meulemans (2014) in an article dedicated to this work, believes that
              given the morphology of the ptosis and a possible scar at the radix, the other possible diagnosis
              could be the frontal sinus mucocele (benign tumors of the frontal sinus first described in
              1896, seven years after the completion of this painting).

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